José Miguel Vinuesa Navarro. La Justicia suele ser bastante reacia a la admisión de nuevas tecnologías como medios de prueba. No es que se ancle en el pasado sin justificación, sino que sencillamente mira con ojos escrutadores la posible vulneración de derechos fundamentales y requisitos de validez como elemento probatorio que estas tecnologías pueden vulnerar.

Por Alejandro Penalba Ferrer Analizamos la sentencia que condena a un usuario de WhatsApp por atentar contra el honor de un exsocio El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción núm. 1 de Moncada (Valencia) ha condenado a un médico a indemnizar con la suma de 2.000 euros a su antiguo socio –también médico- en concepto de daños morales, así como a publicar en el estado de su cuenta de WhatsApp durante sesenta días naturales la frase “Mediante sentencia de fecha 30-12-2015 J. M. fue condenado por intromisión ilegítima en el honor de Javier G.”.