Por Mª Dolores del Río y Alejandro Penalba, abogados en Bonet Abogados. El mundo cambia y nosotros con él. Las nuevas tecnologías nos ofrecen múltiples ventajas, pero también plantean nuevas situaciones conflictivas a las que la legalidad debe dar una respuesta. En los últimos años las redes sociales se han implantado en nuestro día a día de una forma realmente asombrosa. Prácticamente todo el mundo tiene un perfil en Facebook, Twitter, Instagram o WhatsApp y a diario publicamos fotografías, estados o mensajes, es decir, decidimos voluntariamente hacer pública una parte, más o menos grande, de nuestra intimidad.

Laura Aznar, abogada de Corporate Compliance y de Protección de Datos en Bonet Abogados.  Es cierto que el Reglamento de Protección de datos, que entrará en vigor el cercano mes de mayo supone una mayor responsabilidad en las organizaciones (públicas y privadas), pero ello no implicará necesariamente una mayor carga de trabajo para las empresas ni sus directivos.

redes sociales Por Alejandro Penalba Ferrer Más de 22  millones de españoles (el 47% de la población) tienen un perfil en una red social (datos de 2015). Este dato refleja la incidencia que tienen estas plataformas en la sociedad. Pero lo que la mayoría de los usuarios desconoce son los derechos a los que renuncia o los que pueden ser vulnerados al crear un perfil en Facebook, Twitter o Instagram, por ejemplo. Entre ellos los principales derechos fundamentales a los que puede renunciar o pueden ser vulnerados son la Protección de Datos de Carácter Personal, el derecho a la Privacidad, Honor, Intimidad y Propia Imagen, la  Protección de la Propiedad Intelectual, además de los derechos de los menores e incapaces y el e-Commerce.

El pleno del Parlamento Europeo ha aprobado al reglamento de protección de datos. El objetivo de este nuevo marco es garantizar unos estándares comunes adaptados al entorno digital y devolver a los ciudadanos el control de sus datos personales en un mundo de teléfonos inteligentes, redes sociales, banca por internet y transferencias globales. También incluye nuevas normas mínimas sobre el uso de datos para fines judiciales y policiales.