Por Josu Bonet, abogado en Bonet Abogados. El pasado día 27 de febrero, nos despertamos, como ya viene siendo habitual en nuestro país, con la reinterpretación desde nuestros poderes judiciales de posiciones legislativas que ya creíamos, hasta cierto punto –todo hay que decirlo-, “consolidadas” en nuestra práctica profesional diaria. En este caso, le tocaba el turno -y lo que no es el turno- a los consejeros delegados de las compañías mercantiles españolas. Y como no podía ser de otra manera, no precisamente para beneficiarles.